Por: Junior Cristopher
Analista
Hoy día vivimos uno de los momentos más polarizantes de la historia moderna, tanto en lo político, como en lo social. Pareciese que estamos viviendo principios de los años 30, donde las ideologías políticas luchaban por su espacio en la sociedad; un tal Adolfo quería mostrar una Alemania fuerte y un tal Joseph hacía lo propio con la infantil Unión Soviética, y cuando digo infantil, es porque no tenía ni 10 años de haberse formado.
En ese tiempo, República Dominicana, lejos de toda esa discusión y bajo influencia norteamericana, no tuvo ni ha tenido grandes enfrentamientos ideológicos, exceptuando los 12 años de Balaguer que erradicó a los fundamentalistas de izquierda de manera cuestionable y violenta. Pero la sociedad dominicana hoy tiene una guerra ideológica, donde la propaganda y las falsas noticias vuelan más rápido que la verdad, mientras que en redes sociales existe una violencia que aunque no se materialice en la vida real, marca un precedente peligroso.
Recuerden que República Dominicana es un país único, con condiciones particulares como ningún otro, y nuestra realidad no puede ser un espejo de guerras importadas desde Europa o Estados Unidos. Medios conservadores quieren equiparar la crisis de migrantes de Europa con República Dominicana y Haití; medios más progresistas quieren implantar utopías de difícil realización por resistencia social.
La sociedad dominicana debe resistir esas guerras ideológicas que vienen de afuera, porque una sociedad dividida jamás progresará. Tenemos que ser capaces de tomar lo mejor de cada mundo sin caer en la radicalización y mantener los pies en la tierra. El mundo actual vive una crisis democrática, gobiernos autoritarios están tomando cada vez más protagonismo en la escena y es justo ahora cuando debemos estar mas atentos, apostar por las que se han convertido en mis palabras preferidas: moderación y respeto.



