La tecnología del satélite NISAR permitió detectar con alta precisión movimientos de hasta 60 centímetros en la superficie terrestre, información clave para comprender la magnitud de los daños.
📷 (NASA Earth Data/Patrick Rea)
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) confirmó que los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio de 2026 en el norte de Venezuela provocaron un desplazamiento masivo del terreno, un fenómeno que quedó documentado con un nivel de precisión sin precedentes gracias al satélite NISAR (NASA-ISRO Synthetic Aperture Radar).
La misión conjunta entre la NASA y la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO) permitió generar mapas detallados de deformación del terreno en La Guaira, Caracas y otras localidades costeras afectadas por los sismos, ocurridos con menos de un minuto de diferencia.
Los especialistas procesaron la información mediante la técnica de interferometría de radar de apertura sintética (InSAR), que compara imágenes obtenidas en diferentes momentos para identificar cambios milimétricos en la superficie terrestre. Para este análisis se utilizaron imágenes captadas entre el 13 y el 18 de junio, antes de los terremotos, y otras registradas entre el 25 y el 30 de junio, tras los eventos sísmicos.
Los resultados muestran un complejo patrón de desplazamientos horizontales y verticales. En los mapas elaborados por la NASA, las zonas coloreadas en rojo representan áreas donde el terreno se desplazó hacia el este y experimentó un ligero levantamiento, mientras que las áreas azules indican movimientos hacia el oeste y un descenso del terreno.
Según los científicos, debido a que el terremoto ocurrió sobre una falla de desplazamiento lateral, la mayor parte del movimiento registrado fue horizontal. En algunos sectores ubicados al sur de la falla, el desplazamiento hacia el oeste alcanzó hasta 60 centímetros.
El geofísico Eric Fielding, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, explicó que estos datos ayudan a comprender la magnitud de los daños registrados en la capital venezolana y en La Guaira.
“Estas son las razones por las que el daño en Caracas y La Guaira fue tan extremo”, señaló el especialista al presentar los mapas de deformación.
Los investigadores indicaron que los terremotos se originaron en la zona de contacto entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, específicamente en el sistema de falla San Sebastián, donde se había acumulado tensión tectónica durante un largo período.
Asimismo, detallaron que la ruptura de la falla se propagó inicialmente hacia el mar, en dirección este, para posteriormente regresar hacia tierra firme cerca del aeropuerto internacional ubicado al norte de Caracas.
La información recopilada por NISAR permitió al Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) perfeccionar su modelo del deslizamiento de la falla y obtener una mejor comprensión del comportamiento del terremoto en profundidad.
Los mapas fueron distribuidos mediante el sistema de Respuesta Urgente de NISAR, un mecanismo capaz de generar productos científicos entre 12 y 24 horas después de un desastre natural para apoyar las labores de evaluación y respuesta.
De acuerdo con la NASA, esta representa la primera ocasión en que el sistema de respuesta rápida de NISAR se utiliza para cartografiar el desplazamiento superficial provocado por un terremoto de gran magnitud, marcando un importante avance en el monitoreo de desastres naturales mediante observación satelital.



